Adicciones en la adolescencia

La adolescencia es un periodo de búsqueda de identidad, pertenencia y experimentación. Este contexto vuelve a los jóvenes más vulnerables al uso de sustancias. Factores como antecedentes familiares, trastornos emocionales, presión social, estrés, baja autoestima y eventos traumáticos aumentan la probabilidad de desarrollar adicciones.
Los resultados de la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (ENCODAT) 2025, presentados en diciembre de 2025, muestran una disminución general en el consumo de sustancias entre adolescentes mexicanos en comparación con 2016.
La prevalencia de consumo disminuyó de 6.2% en 2016 a 4.1% en 2025. El consumo experimental de drogas ilegales bajó un 2.1%.
El alcohol es la sustancia más consumida, aunque su uso en el último año bajó significativamente del 28% al 17.8%. El uso de tabaco fumado en el último mes bajó del 4.9% al 2.0%, en contraste, el uso de vapeadores o cigarros electrónicos aumentó del 1.1% al 3.1%.
El cannabis sigue siendo la principal sustancia ilegal consumida.
El consumo altera el desarrollo neurológico, emocional, académico y social del adolescente. De acuerdo a ENCODAT 2025, la población adolescente mostró mayores niveles de malestar psicológico, comportamiento suicida, violencia, participación en apuestas y uso de videojuegos que la población adulta.
La intervención temprana, la comunicación familiar y el apoyo profesional especializado —como el que ofrecen Clínicas CLAIDER— son esenciales para prevenir y tratar el consumo problemático.
Un análisis crítico desde la experiencia clínica de Clínicas CLAIDER
La adolescencia siempre ha sido una etapa compleja, pero en la actualidad enfrenta nuevos desafíos: hiperconexión digital, presión social acelerada por redes, aumento del estrés académico, falta de supervisión parental por jornadas laborales más extensas y acceso más sencillo a sustancias tanto legales como ilegales.
Hoy, muchos adolescentes experimentan con drogas por evasión emocional, por “pertenecer”, por ansiedad o simplemente porque su entorno lo normaliza. Esta combinación crea un terreno fértil para el desarrollo de adicciones.
¿Por qué los adolescentes desarrollan adicciones?
El consumo de sustancias en adolescentes durante 2025 responde a una combinación de factores biológicos, psicológicos y sociales. Aunque datos recientes de finales de 2025 indican que el consumo general en este grupo ha disminuido en países como México, las causas fundamentales persiguen patrones constantes:
1. Desarrollo Biológico y Curiosidad
Cerebro en desarrollo: El cerebro adolescente es altamente sensible a la dopamina, lo que impulsa la búsqueda de experiencias placenteras y novedosas.
Falta de control de impulsos: Las áreas del cerebro responsables del juicio y la evaluación de riesgos no terminan de madurar sino hasta después de los 20 años, lo que los hace más propensos a conductas de riesgo.
2. Factores Psicológicos y Salud Mental
Automedicación: Muchos jóvenes recurren al alcohol o drogas para gestionar la ansiedad, el estrés académico, la depresión o el insomnio.
Evasión de problemas: Se utiliza como una vía de escape ante traumas infantiles, acoso escolar (bullying) o baja autoestima.
3. Entorno Social y Cultural
Presión de grupo: El deseo de encajar, ser aceptado o imitar a sus pares es uno de los motores principales de inicio. Redes sociales, grupos escolares, normalización del alcohol y marihuana y acceso fácil a sustancias sintéticas.
Normalización y disponibilidad: El acceso facilitado a vapeadores, alcohol y medicamentos recetados en el hogar reduce la percepción de riesgo.
Consumo recreativo: En entornos de fiesta, se percibe que las sustancias mejoran las relaciones sociales y la diversión.
4. Dinámica Familiar
Falta de límites: La ausencia de reglas claras o la falta de supervisión en casa incrementa la probabilidad de consumo.
Antecedentes familiares: La genética y observar el consumo de drogas o alcohol en padres o familiares cercanos actúan como factores de riesgo determinantes.
El contacto temprano con sustancias y patrones familiares disfuncionales incrementan significativamente la vulnerabilidad.
Uso vs abuso en adolescentes: diferencias claves
Es importante distinguir que el consumo de sustancias en adolescentes no es un evento estático, sino que va desde el contacto inicial hasta la Adicción
¿Cómo identificar en qué etapa se encuentra?
Uso (Experimentación u Ocasional)
Es el contacto inicial con una sustancia, generalmente motivado por la curiosidad o la presión social.
- Frecuencia: esporádica (una fiesta, una sola vez).
- Control: decide cuándo hacerlo y cuándo no; no busca activamente la sustancia.
- Impacto: no interfiere con sus responsabilidades escolares, familiares o sociales.
- Riesgo: aunque parece “bajo”, en adolescentes el riesgo es mayor debido a que su cerebro aún no ha madurado, lo que facilita el paso rápido al abuso.
Abuso (Consumo Problemático)
Ocurre cuando el consumo empieza a tener consecuencias negativas en la vida del adolescente, pero aún mantiene cierta autonomía.
- Frecuencia: se vuelve regular (por ejemplo, cada fin de semana).
- Control: comienza a perderse el límite; el joven consume más de lo que planeaba.
- Impacto: aparecen señales de alerta como bajas calificaciones, cambios bruscos de humor, abandono de pasatiempos o mentiras para ocultar el consumo.
- Riesgo: el abuso en la adolescencia altera la estructura cerebral de forma más severa que en adultos, aumentando la probabilidad de trastornos crónicos.
Adicción (Dependencia)
Es una enfermedad crónica que genera cambios neurobiológicos, se caracteriza por pérdida de control sobre la manera de consumir, deseo de consumo a pesar de consecuencias adversas, distorsión en el pensamiento, siendo la negación la más notable de ellas. Cada uno de estos signos pueden ser continuos o periódicos.
Frecuencia: diaria o con una necesidad compulsiva de consumir.
- Control: inexistente. La persona consume a pesar del daño físico o legal evidente.
- Impacto: deterioro grave de la salud, aislamiento total de círculos sanos y desarrollo de tolerancia (necesitar más dosis para el mismo efecto) y síndrome de abstinencia.
Señales de alerta
¿Mi hijo adolescente podría estar consumiendo?
Estas conductas requieren atención inmediata:
- Cambio constante de amigos o aislamiento total
- Pérdida de interés por actividades previas
- Descuidado de higiene o apariencia
- Irritabilidad extrema o tristeza persistente
- Energía inusual, habla acelerada o comportamiento incoherente
- Mentiras frecuentes, evasión o secretismo
- Bajo rendimiento escolar, inasistencias o problemas disciplinarios
- Conductas riesgosas: robos, peleas, escaparse de casa
- Síntomas de abstinencia
Sustancias psicoactivas más comunes en adolescentes
A finales de 2025, el panorama del consumo de sustancias en adolescentes muestra una prevalencia dominante de sustancias legales y recreativas, con un aumento significativo en nuevas modalidades de consumo digital y sintético.
Sustancias Legales y de Mayor Consumo
Alcohol: Neurotóxico, el consumo en la adolescencia triplica el riesgo de Adicción en la adultez.
Sigue siendo la sustancia número uno consumida por adolescentes a nivel mundial. En 2025, estadísticas indican que aproximadamente el 41.7% de los estudiantes de último año de secundaria en EE. UU. reportaron consumo en los últimos 12 meses. En México, es la principal “puerta de entrada” con una prevalencia histórica alta.
Vapeadores y Nicotina: El uso de cigarrillos electrónicos (vapes) se ha duplicado o mantenido en niveles críticos, superando al tabaco tradicional. Son populares por sus saborizantes y diseños discretos que ocultan la nicotina.
Sustancias Ilegales
Cannabis (Marihuana): Su consumo afecta la motivación, memoria, aprendizaje y aumenta el riesgo de trastornos psiquiátricos.
Es la droga ilícita más consumida. Aunque su consumo experimental en adolescentes mexicanos mostró una ligera baja en 2025 (de 6.2% a 4.1% según la ENCODAT 2025), sigue siendo la principal causa de búsqueda de tratamiento.
Estimulantes y Drogas Sintéticas:
Anfetaminas: Los jóvenes las utilizan para “rendir más” en exámenes; generan ansiedad, psicosis, taquicardia y riesgo de adicción rápida.
Metanfetaminas: Han mostrado un aumento en la demanda de atención especializada en países como México. Puede causar golpes de calor, deshidratación, depresión severa y deterioro cognitivo.
Fármacos de prescripción:
El uso de estimulantes (como Adderall para estudiar) y benzodiacepinas sin receta continúa siendo un problema relevante para el rendimiento académico o manejo de ansiedad.
Fentanilo: Aunque la prevalencia de consumo directo no médico en adolescentes sigue siendo muy baja (0.2% en México), la principal preocupación en 2025 es su presencia como adulterante en otras pastillas falsificadas compradas en redes sociales.
Adicciones comportamentales en adolescentes.
En 2025, las adicciones comportamentales (o adicciones sin sustancia) han ganado un terreno crítico entre los adolescentes. Estas adicciones activan los mismos circuitos de recompensa cerebral que las sustancias psicoactivas.
Las más comunes en la actualidad son:
- Redes Sociales y al Smartphone
Es la más extendida debido a la “economía de la atención”. Provocan ansiedad social, baja autoestima, insomnio, déficit de atención y aislamiento.
- Mecanismo: El refuerzo intermitente (likes, notificaciones, scroll infinito) genera picos constantes de dopamina.
- Señal de alerta: El adolescente presenta FOMO (Fear of Missing Out o miedo a perderse de algo) y muestra ansiedad extrema o agresividad si se le retira el dispositivo.
- Impacto: Alteración del sueño (vamping) y distorsión de la imagen corporal.
- Trastorno por Uso de Videojuegos
Reconocido oficialmente por la OMS, afecta especialmente a quienes juegan títulos con mecánicas de competición online o mundos persistentes. Cuando el adolescente pierde control, aparecen irritabilidad, fracaso escolar, problemas de sueño y desconexión de la vida real.
- Loot Boxes (Cajas de botín): En 2025, existe una preocupación creciente porque estas mecánicas introducen elementos de azar similares a las apuestas.
- Señal de alerta: Abandono total de la higiene personal, el estudio y las relaciones físicas por jugar más de 8-10 horas diarias.
- Ciberludopatía (Apuestas Online)
El acceso a casas de apuestas deportivas a través del móvil ha facilitado que menores de edad participen ilegalmente.
Los adolescentes subestiman el riesgo financiero y ven las apuestas como una forma de “hacer dinero fácil” basada en sus conocimientos deportivos.
Las consecuencias son deudas ocultas a los padres y desarrollo temprano de una ludopatía severa.
- Compra Compulsiva Online
Impulsada por el marketing de influencers y la facilidad de pago con un clic.
El adolescente busca aliviar estados de tristeza o aburrimiento mediante la adquisición constante de ropa o artículos tecnológicos que pierden interés a los pocos días.
Efectos adversos de las adicciones en adolescentes
Los efectos adversos de las adicciones en la adolescencia son particularmente severos en 2025 debido a la alta potencia de las sustancias actuales y la intensidad de los estímulos digitales. Dado que el cerebro termina de desarrollarse hasta los 25 años, el impacto ocurre en plena etapa de formación.
- Daños en el Desarrollo Cerebral (Neurobiológicos)
El consumo de sustancias (como cannabis o alcohol) y las adicciones comportamentales alteran la corteza prefrontal, responsable de la toma de decisiones.
Deterioro cognitivo: Problemas irreversibles de memoria, falta de concentración y disminución de la capacidad de aprendizaje
Alteración del sistema de recompensa: El cerebro se “acostumbra” a niveles de dopamina tan altos que las actividades normales (estudiar, convivir) dejan de producir placer.
- Salud Mental y Emocional
Existe una relación bidireccional entre adicciones y trastornos psiquiátricos conocida como patología dual.
Depresión y Ansiedad: El uso de sustancias suele agravar cuadros de ansiedad preexistentes o desencadenar episodios depresivos graves
Psicosis: El consumo de cannabis de alta potencia y drogas sintéticas en 2025 se ha vinculado estrechamente con la aparición de brotes psicóticos y esquizofrenia en jóvenes predispuestos
- Impacto Social y Académico
Las adicciones suelen desplazar las metas de vida del adolescente por la búsqueda de la gratificación inmediata.
- Fracaso escolar: El ausentismo y la caída en el rendimiento académico son las primeras señales visibles [1].
- Aislamiento y conflicto familiar: Ruptura de vínculos con amigos que no consumen y aumento de la violencia o agresividad hacia los padres
- Riesgos legales y accidentes: Mayor probabilidad de involucrarse en peleas, conductas delictivas o accidentes de tráfico bajo los efectos de sustancias.
Resumen
- Mayor probabilidad de adicción futura
- Problemas de socialización y rechazo entre pares
- Conductas de riesgo, incluidas sexuales
- Trastornos emocionales y cognitivos
- Bajo rendimiento académico y abandono escolar
- Impacto en la autoestima y hábitos de vida
- Riesgos médicos graves, incluida sobredosis
¿Qué hacer si sospecho que mi hijo consume sustancias?
- Crear un espacio seguro y de confianza
- Informarse sobre la sustancia consumida
- Evitar gritos, juicios o castigos extremos
- Buscar ayuda profesional cuanto antes
- Acompañar, no controlar
- Regular las emociones propias antes de hablar con el adolescente
La resistencia adolescente aumenta si perciben crítica o rechazo.
¿Cómo puede ayudarme Clínicas CLAIDER?
En casos donde el consumo ya afecta la vida del adolescente, la intervención profesional es fundamental.
En Clínicas CLAIDER ofrecemos:
Programas especializados en adicciones en adolescentes
Intervención familiar
Un proceso estructurado que busca sensibilizar al adolescente y acompañar a la familia desde el respeto, el amor y la claridad emocional.
Tratamientos integrales basados en evidencia
Incluyen:
- Evaluación médica y psiquiátrica
- Diagnóstico clínico
- Desintoxicación supervisada
- Tratamiento residencial especializado
- Terapias familiares y grupales
- Programa de seguimiento continuo
Cada adolescente recibe un plan personalizado, adaptado a su historia, consumo, salud emocional, entorno familiar y necesidades específicas.
Prevención: la herramienta más poderosa
La prevención empieza en casa y se fortalece con educación:
- Comunicación abierta y sin juicios
- Información verídica sobre riesgos
- Límites firmes y coherentes
- Supervisión en redes y amistades
- Fomentar autoestima y actividades saludables
- Evitar que tengan acceso a sustancias en el hogar
La adicción no ocurre de un día para otro: se construye lentamente hasta convertirse en un problema serio.
Actualmente, los adolescentes enfrentan más riesgos, estímulos y presiones que nunca. Las adicciones —tanto a sustancias como digitales— ya no son excepción, sino una realidad cotidiana.
La educación, la prevención temprana y el acompañamiento profesional adecuado pueden marcar la diferencia entre una vida con oportunidades y un camino de consecuencias graves.
Clínicas CLAIDER está comprometida con brindar apoyo especializado, humano y basado en evidencia a adolescentes y familias que buscan una salida clara y segura.
¡La recuperación es posible!
